El lugar aleatorio en el que empieza nuestra vida es una primera marca de identidad. Crecí en Móstoles y en una pequeña aldea de Lugo. En el contexto del extrarradio de Madrid y la montaña gallega aprendí casi todo lo que sé. El resto estaba en los libros.

Mi primera vocación fue la medicina. La segunda, quizá al mismo tiempo, el periodismo. Jamás las perdí. Tampoco entiendo en qué consiste la división entre letras y ciencias.

Al final opté por estudiar periodismo y ciencias políticas en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Letras y ciencias sociales.

Me interesa la política (que es casi todo) y también los movimientos sociales, la movilidad, el medio ambiente, la ciencia, la comunicación y cualquier historia por contar.

Me gusta viajar, observar, entender y explicar lo aprendido. Me gusta leer y aún más escribir. Me gusta conocer otras lenguas y abrir nuevas puertas con ellas.

He tenido trabajos precarios y otros mejores. Mi padre, un cocinero creativo y brillante, nos dejó un pequeño negocio familiar que también defendemos con orgullo.

Suelo moverme en bici y prefiero viajar en tren. Cada poco tiempo necesito una escapada a la naturaleza o hacer deportes de montaña. No hay tensión en las alturas.

Me gustaría trabajar en la radio o en cualquier ámbito del periodismo informativo. En este momento me dedico a la comunicación corporativa y me hace muy feliz. Casi tanto como las croquetas.